Mostrando entradas con la etiqueta Nunca diré adios. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Nunca diré adios. Mostrar todas las entradas

lunes, 4 de octubre de 2010

4º planta.


Aún sigo dentro de lo que creía que era un sueño, siento que no vivo mi propia vida, sigo paralizada, anestesiada, esperando a que decida despertarme.

4º planta, último pasillo, niños jugando al fútbol.



P.D: se que me lees, un promesa al viento.

lunes, 12 de julio de 2010

Carta sin despedida


Huir nunca fue la solución perfecta,
caminar en dirección opuesta
nos debilita y nos corrompe

El hilo se tensa, y parecemos equilibristas.
De ser así, la función comenzó,
pues en mi función no hay telón que exista,
yo no seré la que ponga fin.

Caricias frias del norte que me llegan cálidas,
besos empaquetados frágiles y con suspiros
que recogo cada día en tus ojos.

Palabras desconocidas que me dan cobijo,
miradas sin retinas,
sonrisas sin boca,
abrazos sin brazos,
pero yo... los siento.

Queramos o no, somos complices,
felinos que tratan de crear su mundo
almas gemelas inseparables,
que gritan por la libertad.

Palabras escondidas, versos con dobles sentidos
somos complices, somos amigos, somos almas con un mismo destino.

Tu marea crea un vaivén,
mi calor me agobia
tan distintos, norte y sur.


Promesas que dejé en tu aire
incapaces de evaporarse,
promesas que grabé en el cielo
para que cuando vengas a verme
el olvido no se apodere de ti.

Siempre estaré ahí, Meissa.



Va para ti, Josecb, va para mi Pepín.
Porque no tengo nada que esconder. Porque su corazón no le coge en el pecho.
Va por ti.